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Abandono Escolar

Se entiende por abandono escolar todo caso en el que un alumno abandone el sistema educativo antes de conseguir un título más allá de los cursos de educación obligatoria. Es decir, se sobreentiende que todo estudiante tiene que completar, al menos, hasta 4º de la ESO, y supone un caso de abandono escolar no conseguir después un título, bien de Bachillerato o bien un título de Formación Profesional.

En un país como el nuestro con un caso grave de “titulitis” donde cada vez se exige más a los hijos tener grado + máster, no es frecuente abandonar los estudios al acabar secundaria. Sin embargo, la tasa de España está entre las más altas de la Unión Europea, siendo uno de los problemas del sistema educativo español junto con los malos resultados en informes internacionales como PISA.

En 2017, la tasa de abandono escolar estaba en un 18,3% y, aunque ha bajado más de 13 puntos en los últimos diez años, somos el país con el índice más alto de la UE. Este descenso puede deberse a una mayor oferta en ciclos formativos superiores (FP), en los que el alumno con menor interés en estudiar Bachillerato pueda realizar una formación más práctica y orientada a una inserción laboral más inmediata.

tasa abandono

Dentro de España, el abandono es menor entre las mujeres, mayor entre los ciudadanos extranjeros y se aprecia mucha diferencia entre el norte de la península y el sur, como podemos apreciar en los siguientes gráficos:

mapa 1hombre mujeres

Este abandono tiene consecuencias, no sólo a nivel personal para el alumno, sino también a nivel familiar y nacional.

–          Efectos negativos en la inserción en el mercado laboral. Aunque alrededor del 80% de los jóvenes entre 18 y 24 años que abandonan los estudios lo hace para entrar a formar parte de la población activa, más del 50% en dicho tramo de edad está en el paro. Incluso, una vez en el paro, los jóvenes que han abandonado los estudios continúan estando en desventaja, ya que la probabilidad de estar en paro más de un año (paro de larga duración) es prácticamente el doble que la de otro joven con mayor nivel formativo.

–          Una vez que encuentran trabajo, suelen ser puestos de poca responsabilidad y baja cualificación. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el sector con más oportunidades es el de servicios, hayan abandonado los estudios o no. Es en otros sectores, como la agricultura y la construcción, donde los jóvenes que han abandonado los estudios triplican a los que continúan con ellos. Estos empleos, en general, satisfacen en un primer momento su interés por trabajar, dejar de estudiar y empezar a ganar dinero. Si embargo, a la larga, se convierten en empleos menos satisfactorios que otros para los que hubiesen necesitado una mayor formación.

–          Una comunidad con alto porcentaje de abandono escolar es una comunidad con empleos menos cualificados y peor remunerados, lo que la convierte en una comunidad menos eficiente y, generalmente, con menos ingresos. Este hecho repercute en una peor sanidad, al no poder acceder a los servicios no cubiertos por la seguridad social, una menor esperanza vital al tener peor calidad de vida y una mayor criminalidad.

El abandono está ligado, principalmente, a la voluntad, por parte del estudiante, de encontrar un trabajo y comenzar a ganar dinero, frente a la necesidad de seguir estudiando y la percepción de una baja probabilidad de completar los estudios con éxito. Entre las principales causas que podemos encontrar están las siguientes:

–          Percepción de la comparativa “Nivel de estudios – oportunidad de empleo”. En las grandes ciudades un mayor nivel de estudios suele corresponderse con mejores oportunidades de empleo, pero en zonas más rurales esto no tiene por qué ser así, por lo que, al terminar la ESO, los jóvenes pueden preferir ponerse a trabajar en el negocio familiar o el campo y empezar a ganar dinero sin necesidad de seguir estudiando.

–          Costes directos de seguir formándose: En algunas zonas, seguir con una formación más avanzada puede significar tener que trasladarse a otra ciudad para poder acceder a un centro de enseñanza postobligatoria. Este hecho puede suponer un gasto que la familia no pueda permitirse, por lo que el hijo decida ponerse a trabajar. Es por esto que el abandono resulta mucho más pronunciado en las familias con menor renta per cápita.

–          La edad a la que el alumno se enfrenta al fin de la etapa obligatoria también es determinante. De esta forma, el abandono aumenta a medida que el alumno cumple años y no consigue finalizar la etapa.

–          Éxito al completar la ESO: Si un alumno finaliza la Educación Secundaria Obligatoria con éxito es mucho menos probable que abandone los estudios en comparación con un alumno que no logra finalizar la etapa.

–          A estas causas debemos añadir la posibilidad de que, por motivos familiares o personales, el alumno se vea obligado a dejar de estudiar, bien para ayudar económicamente, para ayudar a cuidar de alguien o por cualquier causa ajena al propio interés educativo del joven.

Y… ¿cómo prevenimos el abandono escolar?

–          Es fundamental que se establezca un diálogo entre padres, hijos, profesores y alumnos, de forma que el estudiante se sienta animado y apoyado para continuar los estudios y alcanzar sus metas superando las barreras necesarias. La motivación del alumno es clave y, para ello, tener un ambiente familiar que intente prevenir el abandono es muy importante. También debe promoverse esta motivación desde el colegio o instituto. Un ambiente de clase adecuado y unos profesores implicados con el alumnado pueden cambiar la forma de ver los estudios de un alumno con mal rendimiento y decantar sus decisiones hacia la continuidad de su formación.

–          Cuidar la autoestima de los jóvenes. Muchas veces, los estudiantes con malos resultados sienten que no son capaces de mejorar y de lograr los resultados que se proponen. Es fundamental que, tanto desde casa como desde el colegio, se procure mejorar el concepto que tienen de si mismos estos jóvenes, dándoles una visión positiva de todo lo que ellos tienen de especial frente a los demás. Todas aquellas cosas en las que destaquen de forma positiva les pueden servir para ver que, no es que no sean capaces, sino que a algunas habilidades les tienen que dedicar más esfuerzo y dedicación que a otras. A nadie se le da bien todo, y si su camino no está en estudiar una carrera universitaria porque no les gusta estudiar, quizá puedan hacer un Ciclo Formativo Medio en lugar de Bachillerato o un Ciclo Superior en lugar de ir a la Universidad.

 

Fuentes:

“El abandono educativo temprano: Análisis del caso español”. Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas

https://www.lainformacion.com/educacion/mapa-abandono-escolar-refleja-Espanas-dos-record-descenso_0_994100843.html

http://www.elmundo.es/economia/2017/03/15/58c851c6468aeb8d078b4660.html

 

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